Los propietarios temen los impagos y se sienten menos protegidos

Medio año después de la entrada en vigor del último real decreto ley del alquiler aprobado por el Gobierno, el sector empieza a hacer balance y las conclusiones no son tan optimistas para algunos como en un principio cabría esperar. Es el caso de un número creciente de propietarios, que han empezado a manifestar ciertas reservas a la hora de poner sus viviendas en el circuito del arrendamiento ante la sensación de desprotección.

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Los continuos vaivenes en la regulación ha generado cierta inseguridad que ha llevado a muchos de ellos a echar el cerrojo en sus inmuebles. De hecho, según el análisis de Fichero de Inquilinos Morosos, el número de viviendas en alquiler en nuestro país registró de media un crecimiento del 1,95% en 2019, frente al 7,66% del año anterior, con lo que la media nacional se sitúa en 7,9 inmuebles de alquiler por cada 100 habitantes.



Sergio Cardona, director de Estudios de la compañía, habla de un "desplome significativo" en estos últimos 12 meses y advierte de que los cambios legislativos y la inestabilidad político-económica actual está afectando al mercado. "Son las consecuencias más inmediatas de legislar de espaldas al mercado y sin tener en cuenta las necesidades reales de propietarios e inquilinos", lamentó en declaraciones recogidas por Europa Press.

El Gobierno aprobó en el último Consejo de Ministros de la pasada legislatura un real decreto ley de reformas del mercado del alquiler que, entre otros aspectos, incluía ampliar el plazo de prórroga obligatoria de los contratos de alquiler de tres a cinco años o limitar a dos meses de renta las garantías adicionales a la fianza.

Estas medidas reforzaban las garantías para los inquilinos y decantaba la balanza a su favor, en detrimento de los propietarios. "Hemos detectado que aproximadamente un 10% de los propietarios de viviendas en alquiler han decidido cerrar temporalmente sus viviendas en alquiler ante la inseguridad que les producen los recientes cambios normativos y el aumento del riesgo de impago", asegura José Ramón Zurdo, director general de la Agencia Negociadora del Alquiler.
Preocupación por los impagos

Los desahucios por alquiler han subido en los dos últimos años casi de manera paralela al aumento en los precios de arrendamiento. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial, entre abril y junio de 2019 representaron un 66% de todos los lanzamientos que se produjeron en el país; en otros términos, se dieron 9.802 casos de un total de 14.756.

El continuo aumento de los precios ha elevado el esfuerzo de las familias para pagar las rentas (la parte del salario que destinan a la cuota del alquiler); en varias comunidades, ese esfuerzo sobrepasa ya el 30% recomendado y en ciudades como Madrid y Barcelona, incluso, el 40%. A mayor endeudamiento, mayor riesgo de impago.

Además, en el sector advierten de que el real decreto no sólo ha generado sensación de desprotección entre los pequeños propietarios, sino que también ha contribuido a elevar más los alquileres en algunas zonas ya de por sí tensionadas. Justo lo contrario a lo que se pretendía. En esas zonas, aseguran, la demanda no se ha relajado frente a una oferta cada vez más reducida, lo que inevitablemente tira de las rentas al alza.

Los datos lo refrendan. Según los datos difundidos ayer por Fotocasa, el precio de la vivienda en alquiler experimentó una subida interanual del 1,7% en todo el país, si bien en Madrid y Cataluña -dos de las regiones donde la burbuja del alquiler es más evidente- los aumentos fueron del 6,5% y el 2,4%, respectivamente.

Miércoles, 23 octubre