Comprar resulta ya más rentable??

A las familias españolas les sale más a cuenta pagar una hipoteca que un alquiler. En ninguna de las capitales españolas la tasa de esfuerzo para comprar una vivienda de 90 metros cuadrados supera el 33% de los ingresos familiares, el límite aconsejado por los organismos internacionales, cosa que no ocurre con el alquiler. De hecho, el arrendamiento ha disparado el esfuerzo necesario en el centro de ciudades como Madrid y Barcelona, lo que ha obligado a muchas familias y jóvenes a buscar alternativas de vivienda en la periferia de las ciudades, en municipios aledaños y en ciudades secundarias.

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Además, en el caso de que una familia destinara ese máximo del 33% de los ingresos a la compra de una vivienda, en la mayoría de ciudades españolas sería posible adquirir más metros cuadrados que los que permite el alquiler de una casa similar. De hecho, con el mismo presupuesto la compra permite acceder a 35 metros cuadrados más que el arrendamiento en el caso de Madrid. En Barcelona son 30 metros cuadrados más.

 

Comprar casas

Así, resulta que comprar un piso de 90 metros cuadrados en la ciudad de Madrid supone una tasa de esfuerzo de un 27%, por debajo del 33% máximo recomendado. Con un precio medio de 3.416 euros por metro cuadrado, la compra cuesta a cada hogar 960 euros al mes (teniendo en cuenta una renta media mensual por unidad familiar de 3.568 euros). Si se ponen kilómetros de por medio, las cuentan mejoran: la tasa de esfuerzo es del 18% de Alcobendas y del 11% en Pozuelo de Alarcón (el municipio con las rentas más altas de España), recoge el estudio.

En cambio, alquilar dispara el endeudamiento. La renta que se paga por una casa de 90 metros en Madrid asciende a 1.419 euros mensuales, lo que supone un esfuerzo del 40%, por encima de lo aconsejable. En cambio, en otros municipios de la región madrileña arrendar una casa de 90 metros cuadrados es bastante más razonable. Exige tasas de esfuerzo de entre un 29% de Getafe y un 13% de Pozuelo de Alarcón (la mayoría de los mercados están por encima del 20%).

¿Y qué vivienda podría comprar una familia en la ciudad de Madrid agotando esa tasa de esfuerzo máxima del 33%? Sería posible adquirir 110 metros cuadrados, es decir, optar por una casa de mayores dimensiones, mientras que en el alquiler implicaría prescindir de superficie, pasando de 90 a 75 metros. En tres de los municipios del área metropolitana de Madrid (Rivas-Vaciamadrid, Las Rozas y Pozuelo de Alarcón), se pueden incluso adquirir casas con más de 200 metros cuadrados, mientras que en los demás municipios la superficie varía entre los 150 y los 170 metros. En el alquiler, mientras que la capital obliga a prescindir de metros cuadrados, en los restantes mercados limítrofes permite ganar entre 10 y 140 metros cuadrados más, según la localidad. Este es el motivo por el que, tras meses de búsqueda, muchas familias abandonan la capital en busca de precios más asequibles.

Barcelona inaccesible

En el caso de Barcelona, la compra de una casa de 90 metros cuadrados exige una tasa de esfuerzo de un 31%, por debajo de lo aconsejado. Aun así, es la capital española que más de aproxima a ese límite y que más ahoga la economía familiar. En alquiler, el acceso a esos 90 metros cuadrados agotaría el presupuesto y exigiría de las familias una tasa de esfuerzo del 44%, la más elevada del país. “Barcelona, junto con Madrid y Palma de Mallorca, son las tres capitales donde el esfuerzo supera lo máximo recomendado”, señala Sousa.

Si se huye de la ciudad y se apuesta por otros municipios barceloneses, resulta que alquilar una vivienda no está al alcance de las familias, ya que solamente en un municipio (Sant Boi de Llobregat) la tasa de esfuerzo queda por debajo de lo recomendado (31%). En Hospitalet de Llobregat, por ejemplo, la tasa de esfuerzo para arrendar 90 metros cuadrados iguala la de la capital, situado en el 44%.

En la compra, la región metropolitana de Barcelona presenta tasas de esfuerzo más elevadas que en la región de Madrid, entre el 26% (Hospitalet de Llobregat) y el 17% (Sant Cugat del Vallès). Así, sin superar el 33% de los ingresos de las familias, Barcelona es la única capital española donde no es posible adquirir más de 100 metros cuadrados: solo en torno a los 95. Del mismo modo, alquilar penaliza más: las familias solo podrán arrendar 65 metros (renunciando a 25 metros).

Palma de Mallorca es la capital que más se aproxima a Madrid y Barcelona en términos de revalorización del mercado residencial, presentando un precio medio de venta de 2.596 euros por metro cuadrados y una renta de 11,4 euros por metro y mes. Tomando de nuevo como punto de partida una casa con 90 metros, en caso de compra la mensualidad que se paga es de 739 euros, lo que se traduce en una tasa de endeudamiento del 25%, es decir, se mantiene dentro del presupuesto recomendado. En el alquiler, el escenario es bien diferente, ya que esa misma casa implica pagar una mensualidad de 1.023 euros. Es decir, con una tasa de endeudamiento del 34%. Por tanto, para cumplir los límites de su capacidad financiera, estas familias tendrían que revisar a la baja la superficie demandada en el alquiler - hasta los 85 metros cuadrados-. En la compra podría llegar hasta los 115 metros.